Cantabria constituye un frente común para paliar el impacto económico de la guerra de Irán
El Gobierno de Cantabria ha impulsado la creación de un comité de coordinación público-privado con el objetivo de evaluar y frenar el impacto del conflicto bélico en Irán sobre la economía regional. El organismo, presidido por el consejero de Industria, Eduardo Arasti, une a la administración autonómica con el tejido empresarial y los sectores primarios para exigir al Gobierno central un plan de choque inmediato.
Medidas urgentes solicitadas El comité reclama una intervención fiscal y económica dividida en cuatro ejes principales:
- Rebaja Energética y Fiscal: Eliminación del impuesto del 7% a la generación eléctrica y reducción del IVA al 10% en facturas de luz, gas, madera y biomasa.
- Apoyo al Transporte y Sector Primario: Bonificación directa del 11% por litro de combustible para transportistas, taxis, agricultores y pescadores por un periodo de tres meses ampliables.
- Protección de la Industria: Bonificación del 80% en peajes para empresas electrointensivas y aumento de las ayudas por emisiones de CO2 hasta el 25% del total recaudado, igualando las condiciones de Francia y Alemania.
- Alivio a los Hogares: Actualización de los tramos del IRPF para evitar que la inflación suponga un aumento encubierto de la carga fiscal en las familias.
Contexto de la crisis La decisión responde a una escalada de precios sin precedentes en marzo de 2026: el petróleo ha subido un 50% (alcanzando los 120 dólares el barril Brent), el gas un 63%, la electricidad un 161% y el euríbor un 14%.
El comité cuenta con el respaldo de las principales asociaciones (CEOE-CEPYME, Cámara de Comercio), clústeres estratégicos (automoción, marítimo, defensa, nuclear) y grandes industrias de la región como Solvay, Sidenor y Global Steel Wire, además de representantes de autónomos, del sector conservero, de la construcción y del transporte por carretera, entre otros.
